Ahora que el viaje del Hijaretto ha llegado a su fin y ya hemos descansado un poquito cambio el timón por el teclado. Como sabéis no acostumbro a decir ni escribir nada, pero la ocasión lo merece.
Hemos dado por finalizado el XV Campamento de la Cofradía de las Siete Palabras, un campamento especial para todo el equipo de monitores. Desde aquí quiero dar las gracias a la Cofradía que un año más ha confiado en nosotros para organizar el campamento y sobre todo a todos y cada uno de vosotros que seguís el blog, vosotros los padres de los niños que vienen por primera vez o los padres de aquellos que ya son caras conocidas que año tras año nos acompañan, que les esperamos ver en el Paseo de la Mina cogiendo el autobús.
Vosotros apuntáis a vuestros hijos con los ojos cerrados, nos confiáis su cuidado y diversión durante todo el campamento, nosotros durante 13 días hacemos todo lo posible por que todo el que viene al campamento disfrute de él y quiera acompañarnos no solo verano tras verano, si no en todas las actividades que organizamos durante el año.
¿Y que sería de las actividades sin lo monitores? Pues no habría, no podrían realizarse, no habría quien las preparar ni quién las llevara a cabo. Por eso quiero agradecer a todos y cada uno de los monitores que durante todo el año sean parte del equipo, que utilicen su tiempo libre, sus vacaciones y su esfuerzo en preparar todo lo que organizamos, porque sin ellos no sería posible.
A la primera persona que quiero agradecerle es a Virginia que, sin su apoyo en la organización, recordando que hay que se acercan las fechas, con su diseño gráfico (carteles, cancioneros, dibujos, tableros, etc), sus horas sin dormir durante el campamento dejando todo listo para el día siguiente, pendiente 24 horas del mail y de este maravilloso blog que tenemos.
A Miguel que este año ha tenido que liderar el grupo de Ángeles y además guiar a nuestra nueva incorporación. Ha tenido momentos malos cuando veía que los niños echaban de menos a sus padres y que incluso alguno le decía que se quería ir, pero es imposible que sea por que no disfrutan, es imposible que sea por su culpa, con su alegría contagiosa, con su buena disposición para hacer cosas, con sus ideas locas, todo eso hace que consiga siempre sacarnos una sonrisa y alegrarnos el día a todos.
A Sara acampada desde 2010, monitora desde 2019. No ha faltado ni un año desde que empezó a venir al campamento. Se ha dejado guiar, ha preguntado como hacer lo que no sabia, le ha tocado enfrentarse a preparar actividades (y hacer un montón de cambios) y ha explicárselo a 60 niños que no callan. Creo que hablo en nombre de todos si digo que parece que lleva muchos años de monitora y que esperamos que se haya sentido acogida, apoyada y siga muchos años como monitora.
A Gloria, monitora por dos días de los Ángeles, pero que ha estado preparando el campamento desde el principio y hasta el final, incluso cuando sabía que no iba a poder venir. Que la hemos echado mucho de menos, que los días de preparación y el fin de semana de padres no ha sido suficiente para nosotros, nos hemos acordado muchas reuniones de ti. Sabemos que tu también nos has echado de menos a nosotros y que has estado pendiente del campamento todos los días, que leías el blog y nos preguntabas, era como si estuvieras sin estar. Esperamos que al año que viene puedas volver a acompañarnos.
A Edu que este año lo hemos tenido poquitos días, pero muy intensos, sabemos que has hecho un gran esfuerzo para poder estar todo lo posible, apurando cada hora que has podido estar en el campamento y aun así has podido sacar un día completo (un año más) con todas sus actividades y talleres.
A nuestro ingeniero, a Pablo Sierra, que empezó el campamento siendo estudiante y lo acabo con una carrera en el bolsillo. Desde aquí la enhorabuena de todo el grupo. Él siempre esta dispuesto a ayudar cuando hacemos de técnicos de sonido, de electricistas o incluso de fontaneros. No siempre nos sale bien, pero no importa porque la intención es lo que cuenta y tu disposición y preocupación para hacer cosas esta por encima de todo lo demás.
Alberto que su incorporación fue hace pocos años a última hora, pero para todos nosotros parece que lleve muchísimos años con nosotros. Siempre dispuesto, cuando haga falta, sea la hora que sea para hacer desde un photocall hasta una rueca o unos cañones.
María que este año no ha podido estar con nosotros debido a su trabajo en el extranjero, pero que ha estado preguntando, preparando y ayudando en la distancia en todo lo que podía, incluso haciéndonos llegar sus ideas a las reuniones. Siempre atenta con todos los niños, la primera en estar levantada por la mañana, la que controla toda la casa y las habitaciones.
El campamento cumple 15 años y él no ha faltado ni a uno solo, Álvaro, siempre innovando con las actividades, dando ideas nuevas. Nuestro conductor de ambulancia, nuestro DJ, siempre atento a que todo este preparado, buscando soluciones a los problemas. Dispuesto a cargar a descargar, a hacer mil viajes si son necesarios.
Sin olvidarnos de Pablo Vadillo, nuestro director espiritual atento con todos, preocupado de que estemos bien, de prepararnos el café. Dispuesto siempre a ayudar en preparar juegos, actividades, talleres, siempre adaptándose a la situación y cambiando las oraciones para adecuarlas al día. Se nos va a Roma, pero estamos seguros de que seguirá atento a todas las actividades que hagamos, a ayudar en lo que pueda aunque sea en la distancia.
Aunque este año no hemos podido disfrutar de su compañía no puedo dejarme de nombrar a todos aquellos que, aunque por trabajo no han podido estar con las actividades siempre están atentos, preguntando y dispuestos a echar una mano o aportar lo que puedan en cuanto se les llama, Nerea, Rafa, Bea, Koke. Y sobre todo a Fernando, la persona que impulso este campamento y que ha hecho que sea lo que es, que gracias a él nos hemos convertido en una pequeña familia que, aunque nos llamemos equipo de monitores y estemos desde octubre preparando un campamento y otras pequeñas actividades no nos quedamos en eso, nos hemos convertido en un grupo de amigos. AMIGOS con mayúsculas de los que se ríen, disfrutan juntos, se enfadan, discuten, pero todo lo malo se queda en nada y seguimos quedando, seguimos viéndonos y seguimos juntos.
No se si al año que viene seguiré al frente de este gran equipo, lo que se seguro es que mientras estén ellos a este campamento le queda mucha vida.
Una vez más, gracias. Gracias por ser como sois y gracias por apoyarme siempre.


Gracias, Edgar.
Gracias por liderar un gran equipo y hacer que año tras año nuestros hijos quieran volver con vosotros.
Gracias a todos los monitores y como no podía ser de otra manera, a Sara.
Ella sigue vuestro ejemplo y nos sentimos muy orgullosos de ello.
Gracias un año más por todo vuestro esfuerzo, trabajo, imaginación y sobre todo por transmitir unos valores que son los que nos hacen ser una gran Cofradía, cada uno con sus colores, pero todos en el mismo camino.
Un abrazo
Gracias Edgar !!gracias, Por estar al timon de un gran equipo , de una gran familia . Gracias por liderar en silencio . Gracias por este gran equipo que formais y sois un gran ejemplo para nuestros chicos .
Un abrazo
Muchas gracias a tí Edgar y a todos los monitores.
Es el primer año que va nuestra hija y ha disfrutado muchísimo.
Todavía estamos ‘alucinando’ de la cantidad de actividades, juegos y actuaciones que habéis preparado para la diversión de niños pequeños y no tan pequeños, eso lleva muchísimo trabajo, al que hay que ponerle una gran dosis de ilusión.Y todo eso sin olvidar el cuidado de 60 chicos… y si sólo cuidar a dos hijos ya es complicado, no me quiero ni imaginar a 60!!!
Todo nuestro RECONOCIMIENTO AL EQUIPO DE MONITORES, por vuestra dedicación y devoción.
Muchas gracias de corazón.
Un abrazo.
Buenas tardes:
Me parece muy bien el reconocimiento a los monitores que an pasado durante estos quince años, pero también seria justo mencionar a todos los padres que altruista mente estuvieron en las cocinas durante estos años sin los cuales no abrían comido ni los niños ni los monitores y directores. GRACIAS.
Se hizo un agradecimiento el día de padres. Los nombramos y subieron con nosotros al escenario todos los que se encontraban allí. No consideramos que sea ningún reconocimiento a todos los monitores que han pasado estos quinces años, si así fuera faltan muchísimos nombres (no voy a ponerlos que seguro que me dejaba a alguien), si no más bien un agradecimiento a los que hemos estado este año en concreto por el XV aniversario.
Y aunque no son necesarios reconocimientos, cada año se han hecho a todos los miembros del equipo de cocina. Pero nuevamente, muchas gracias a todos por vuestra labor.